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| foto by bedelgeuse |
Aries se traga a Piscis, se bebe el agua que corre por las
montañas tras las lluvias y la nieve. No es suficiente el agua para
que la primavera se manifieste, hace falta energía, luz, calor,
radiación. Hacen faltas días más largos, hacen falta pequeñas
semillas que guardan su poder pacientemente.
El maravilloso y frío invierno llega a su fin, lo que ha sido
cristalizado y reservado, se desenvuelve y rompe la tierra con sus
raíces, invaden el aire con sus flores. La naturaleza busca su
salida, explota, empuja, estalla, se abre, nace... Esa es su fuerza.
Esa es nuestra fuerza. La primavera invita a empezar, a salir, a
ejecutar.
Bienvenidos sean los inicios. Pero...
La energía de esta primavera está en exilio... Marte continúa
en el signo de Libra y está en movimiento retrógrado. Además no
está vinculado a ningún otro planeta (por aspectos).
La energía ariana requiere de más fuego, de más independencia,
no se anda con remilgos ni intenta satisfacer a nadie más que no sea
a sí misma. El macho cabrío compite, no hace acuerdos.
Es por ello que esta primavera comienza débil, teniendo demasiado
en cuenta a los demás no se van a perseguir los deseos propios.
YO SOY, YO ME MEREZCO, YO CONQUISTO, YO, YO Y YO.
Esto es lo que
no debemos de olvidar. Primero estamos nosotros, después los demás.
El respeto hacia uno mismo al igual que el amor hacia uno mismo es el
primer paso. Sin el YO no hay TÚ.
Aunque puede que llegue un momento en el que el YO se diluya, en
el que el ego se deje a un lado para vivir más desde otra lugar,
llamado alma o ser. Bienaventurados los iluminados, que continúen su
camino de luz y espíritu. Pero seguimos enganchados a un cuerpo, a
unas leyes, a un mundo en el que hemos nacido y en el que nos
moriremos, y mientras toquemos el suelo con nuestros pies, nuestro
querido YO nos acompañará.